Macaya

Hermosa tierra donde yo nací

Macaya Colonial

Durante el proceso de la Conquista, los territorios entre el río Lluta y el río Loa, fueron encomendados [1] por Francisco de Pizarro a Lucas Martínez Begazo [2] y posteriormente a Jerónimo de Villegas, cuya encomienda de “mil seiscientos indios” fue provisoria, mientras que el arzobispo del Cuzco Fray Vicente Valverde y el propio Pizarro, efectuasen por encargo de la Corona, el repartimiento general de estas tierras. (Villalobos, 1979)

 

El primer lugar de fundación de colonos españoles en la provincia, fueron los territorios cercanos al oasis de Pica, lugar donde se desarrolló paulatinamente el trabajo agropecuario, que permitió abastecer la mina de plata de Huantajaya; se sumó a este impulso económico, la demanda de tierras para el cultivo vitivinícola proveniente de la ciudad de Potosí en el Alto Perú. Esto significó para el gobierno virreinal de la época, promover la inmigración al sur de Arequipa, para ello se determinó “con la real orden expedida en octubre de 1591, dirigida al Virrey García Hurtado de Mendoza” [3], a que la gente sin vecindad propia poblara los territorios de Charcas y Atacama.

El adoctrinamiento

Al pueblo de Yndios de Pica, fueron llegando españoles de pura estirpe, en busca de la bonanza económica, quienes se establecieron en el siglo XVII en las cercanías de la Hacienda de San Antonio de Matilla, extendiéndose también por el valle de Quisma. Fue así como Villa de Pica y Tarapacá se convirtieron en cabezas administrativas, políticas y eclesiásticas tanto del corregimiento de Arica y de la doctrina de Arequipa.

En el siglo XVIII el virrey del Perú don Manuel de Amat y Junient, creó por decreto el corregimiento de Tarapacá, como una manera de poner orden a la evasión de los impuestos a la actividad minera de San Miguel de Huantajaya y otros situados en estos territorios. De este periodo, fue también el Real Patronato de las provincias llamadas “Doctrinas de Sibaya y Camiña”, donde se impusieron eficazmente todos los instrumentos pedagógicos del aparato litúrgico parroquial, de cantores, fabriqueros [4] y demás funcionarios laicos de menor rango la doctrina católica (Van Kessel, 1989). Este proceso de adoctrinamiento y extirpación de idolatrías ejercido durante la colonia tuvo como consecuencias la resignificación del calendario agrario de las poblaciones andinas con el calendario litúrgico de adoctrinamiento, que derivó en las fiestas de los santos patronos de las comunidades, entre otras festividades sincréticas.

Galería fotográfica
Galería de fotos.

Macaya Colonial.

  1. La encomienda fue un sistema de recompensa por los servicios militares y financieros proporcionados durante la conquista, la Corona concedió encomiendas a los conquistadores. Estas correspondían a repartimientos de indios, es decir, un conjunto de población nativa organizada a través de caciques o curacas. Cada encomendero estaba autorizado de percibir tributos de los indios asignados. A cambio estaban obligados a proteger y evangelizar a los indios, quienes eran considerados como incapaces relativos, es decir, como menores de edad. (Memoria chilena, 2019)
  2. Aparece escrito también como Vegazo
  3. (Daponte, 2010)
  4. Persona encargada de la custodia y los fondos de las iglesias.