Melchor Primitivo Cáceres Cáceres
Alfarero y músico.
Proveniente de una familia ganadera, oriunda del valle de Huaca, durante su infancia vivió en distintas localidades y caseríos, hasta asentarse en Macaya. Aprendió, de manos de su padre, el oficio de la alfarería manual en greda, elaborando junto a él utensilios como platos, fuentes y cántaros desde los ocho años. También heredó de su padre el vínculo con la música, formando junto a otros jóvenes, agrupaciones de músicos que animaban las distintas fiestas de la localidad, cantando, tocando guitarra e instrumentos de viento como la zampoña, el pinquillo y la tarka.
Visitamos la casa de don Melchor y compartimos con él una extensa y amena conversación, a lo largo de la cual nos contó parte de su historia familiar ligada a la ganadería, su experiencia personal trabajando en la minería y la gran influencia de su padre, con quien conoció la música y de quién aprendió el oficio de alfarero.
Galería fotográfica
Registro audiovisual
Melchor Primitivo Cáceres Cáceres.
Alfarero y músico
(13 diciembre, Macaya 2018)
(Miranda, C. & Melillan, C. Entrevistadores)
Historia familiar
Si bien parte de su familia es originaria de Macaya, la actividad ganadera los llevó a desplazarse por distintos caseríos tarapaqueños en busca de alimento para sus animales y de poblados en los que comerciarlos.
Actividades económicas
Desde niño Melchor aprendió junto a su padre el oficio de alfarero, elaborando principalmente productos de uso doméstico, los cuales comercializaban llevándolos a otras localidades. En esta entrevista compartió con nosotros parte de esta experiencia, relatando la manera en que elaboraban estos productos.
Festividades
En la entrevista don Melchor toca un instrumento aerófono que llamó Pinkillo, nombre que está asociado a la Tarka en distintas zonas de Bolivia. Según su relato, el instrumento lo aprendió a tocar con su padre y se encontraba guardado hace mucho tiempo “para tocarlo hay que humedecerlo primero, pero también se acostumbraba a ponerle Pusitunka, para que sonara mejor”. Después de tocar el tema “Chiquita “, Melchor nos señaló que “era buena fecha para llamar a la lluvia, solo hay que tenerle fe al instrumento”.





